dimecres, 8 de juliol del 2009

HONDURAS: LA TEORÍA DE LOS DOS BANDOS

Con viejas y "nuevas" fórmulas la oligarquía, las grandes corporaciones la jerarquía católica, las fuerzas armadas y otros estamentos represivos del Estado hondureño pro imperialistas, han atentado contra su frágil democracia, expatriado a su legítimo presidente: Manuel Zelaya, reprimido brutalmente las manifestaciones populares de protesta, deteniendo a activistas, dirigentes sociales y ciudadanos y ciudadanas. Los golpistas han instaurado un férreo estado de excepción militar, han cerrado los medios de información independientes, las comunicaciones… y han suspendido de facto las garantías constitucionales y los derechos civiles.

TeleSur-TV, es la única televisión que ha seguido -con riesgo físico para sus profesionales sobre el terreno- paso a paso la represión y as movilizaciones de los sectores populares. Hemos asistido en directo al lanzamiento de granadas lacrimógenas contra manifestantes y periodistas, así como a fuego real, que ha costado, al menos, dos muertos y un número indeterminado de heridos, que se suman a los de anteriores movilizaciones. Hemos visto como el fuego de los M16 de los soldados reventaba los neumáticos de los autobuses que conducían a ciudadanos y ciudadanas hondureñas, desde diferentes puntos del país, a la capital, Tegucigalpa, para incorporarse a la masiva manifestación del domingo que esperaba el regreso del Presidente electo, Manuel Zelaya.

La excusa banal, como todas en estos casos, era que la “encuesta de opinión no vinculante”, promovida por la firma de más de 400.000 hondureños y hondureñas, para la colocación de una cuarta urna, que pudiera abrir un periodo constituyente en las próxima elecciones presidenciales –a las que no se puede presentar Zelaya-, era, en realidad, un referéndum para la reelección ad eternis del actual Presidente. Banal y estúpida, como decíamos.

Más allá de cualquier especulación, la oligarquía, las grandes corporaciones, la cúpula militar y eclesiástica, se han sentido traicionados por uno de los suyos. Efectivamente, Manuel Zelaya Rosales, es un terrateniente agrícola y ganadero, perteneciente al Partido Liberal, católico. Su acercamiento al espacio bolivariano del ALBA y a PETROCARIBE a partir de 2007, lo que ha supuesto inyecciones económicas para el tercer país más pobre de Centro América, levantó las iras de Washington y las fuerzas reaccionarias hondureñas.

Las medidas económicas, sociales y sanitarias (estas últimas con el apoyo de Cuba, que, por ejemplo, en 2007 operó a más de 2000 hondureños con problemas de visión) adoptadas por Zelaya supusieron una cierta mejora de las miserables condiciones de vida de las clases más desfavorecidas hondureñas, lo que se tradujo en un importante apoyo popular a “Mel”.

El imperialismo norteamericano no ha perdido de vista, ni un minuto, la “deriva” de Zelaya, a través de su antena de la CIA y la base militar de Soto Cano. Pequeña base, pero su pista es la única de toda Centroamérica capaz de recibir grandes aviones destinados al transporte de tropas. Y, sobre todo, Soto Cano es una base de escucha vinculada a dos unidades secretas: Cerro La Mole y Swan Island. Este dispositivo es indispensable para el funcionamiento de la inteligencia militar estadounidense en la región. Curiosamente, Estados Unidos nunca ha firmado con Honduras ningún acuerdo que precise el estatus de las instalaciones anteriormente mencionadas. Soto Cano fue la plataforma militar de la contra nicaragüense-bajo la dirección de John Negroponte- o desde donde partió en los años cincuenta el golpe que acabó con el presidente democrático guatemalteco Jacobo Árbenz. Manuel Zelaya habría comunicado a Washington su intención de convertirla en un aeropuerto civil internacional. Desde allí se entrena y financia a los “gorilas” hondureños.

Soto Cano y la Escuela de las Américas (SOA) han sido las “universidades” que han formado a militares como Romeo Orlando Vásquez, Prince Suazo o García Pagett.

Soto Cano: baluarte de la "libertad"

El “presidente de facto”, Micheletti, no tiene mejor curriculum, lleva 27 años calentado sillón en el Congreso hondureño. Pese a que debía de haber dimitido como presidente de la Cámara, se presentó y perdió en las elecciones internas del partido para la designación de candidato presidencial para las elecciones de noviembre de 2009, que ganó Elvín Santos. Micheletti, es un oligarca con negocios en el transporte y también en telefonía. Acérrimo anti bolivariano, ha torpeado, en la medida de sus posibilidades, todas las iniciativas populares de Zelaya.

La tipología del golpe es de libro. En el Reseau Voltaire, Thierry Meyssan, señala: “La base de Soto Cano se encuentra actualmente bajo las órdenes del coronel Richard A. Juergens. Fue al parecer fue este mismo militar estadounidense quien dirigió el secuestro del presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide cuando ocupaba el cargo de director de Operaciones Especiales del Special Operations Command.” Y más adelante señala: “El desarrollo mismo del golpe de Estado en Honduras recuerda aquel que tuvo lugar en Haití, en 2004, contra el presidente Jean-Bertrand Aristide: secuestro en plena madrugada por soldados encapuchados y “aparición” de una carta de renuncia.”

Está claro, más allá de toda duda razonable, como diría un abogado estadounidense, que el golpe lleva el sello de la CIA. El conocido terrorista, ex subsecretario de estado, ex o agente de la CIA, Otto Reich (http://www.voltairenet.org/article122972.html), metido hasta las cejas en todos los golpes de estado, acciones contrarrevolucionaria de América Latina desde los ochenta hasta hoy (un ejemplo: el golpe de estado en Venezuela contra Chávez), se sabe que está conectado a los sectores golpistas. ¿Quién si no ha influido para el retorno a la vida pública del sicario, asesino y torturador Billy Joya Améndola, nombrándole Ministro Asesor del gobierno golpista? (ver curriculum de Billy Joya: http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?t=27907).

A nivel internacional y dadas las implicaciones, ha funcionado antes del golpe y durante el golpe, la teoría de los dos bandos. Más allá de que la ONU, la OEA, el Grupo de Rio, hayan condenado el golpe de estado, la teoría extendida por los medios de comunicación internacionales: CNN, Prisa, etc. es que la culpa del mismo la ha tenido Manuel Zelaya Rosales, por su deriva chavista y sus deseos de perpetuase en el poder. Y sigue la teoría, ahora lo que toca es el diálogo y vuelta al estatus quo anterior constitucional, pero sin Zelaya o con apaños con los golpistas. Comienza el “mareo de la perdiz” hasta las elecciones presidenciales de noviembre de este año. Al menos a eso aspiran los golpistas y buena parte de la llamada comunidad internacional. Y esa salida sería una traición al pueblo hondureño, que no ha dudado en derramar su sangre por la democracia y el Presidente electo.

Obama tiene la responsabilidad directa de desactivar el golpe militar y de dar la orden a los militares golpistas de volver a los cuartes y de que dimitan de sus funciones Micheletti y demás comparsas, para que el pueblo hondureño recupere su capacidad de participación democrática.

El ALBA, ha sido claro, sin la reposición de Zelaya Rosales, antes de las elecciones y el castigo debido a los golpistas, no habrá reconocimiento del proceso electoral, ni de sus resultados.

La cuestión fundamental es la capacidad del pueblo hondureño, del Frente de Resistencia, de sus organizaciones sociales, políticas y sindicales, para estructurar la resistencia contra la maquinaria político-represiva de los golpistas. A diez días del golpe la movilización continua, valiente, masiva, llena de indignación por las detenciones y asesinatos.

Desde aquí, organizar la barricada de resistencia solidaria con el pueblo hondureño. Que el verano no nos haga olvidar, dentro de unos días, los sufrimientos pero también la resistencia del pueblo hondureño.